martes, 8 de noviembre de 2005

Distracción

¿Cómo puedo volver la vista? Dices que quieres ocultar tu desnudez y hacerlo sería sin duda lo más cruel que hacia mí has jamás intentado. ¿Concentrarme? No podría hacerlo hacia algo diferente de tu piel terciopelo. Silencio. Pues el recuerdo no me basta y quizás sólo tengamos este instante y no tengo otro que el de este momento pues mañana no podrías garantizarme que seguiré aquí contigo. Así que calla, si me hablas hazlo en susurros, con los cuales acarices el último resquicio de alma que intenta abandonarme ante esta lujuria que tu imágen en mí despierta. Acaricia mi alma pues quiero tocarte no sólo con la piel de mis manos, quiero hacerlo con la eternidad de este instante, con la fuerza impermanente de este momento que amenaza alejarse y no quiero quedarme con recuerdos sino más bien con la experiencia que acunaré bajo mi piel. Silencio, pues la noche va cediendo paso al sol y amenaza con hacerme despertar y no podría enfrentar la mañana ante la incertidumbre de no haber conocido tu rostro, así que permíteme permanecer en este sueño, que ha sido el momento más real de ésta, mi existencia.

No hay comentarios.: