viernes, 18 de noviembre de 2016

Acerca del devenir, acerca de ti, acerca de mí.

Vivir es transitar por un constante. Nada permanece intacto. Nada de mantiene en el mismo lugar.  Incluye paisajes, rostros, estaciones, amigos..., y por supuesto sentimientos.
Los sentimentos son físicos. Habitan el cuerpo. Recorren la piel, los músculos, la sangre. Se alojan en el pecho con un suspiro, en las manos,  en el estómago con temor, en el rostro que se sonroja y en los dedos que se crispan de rabia.
Y las emociones pueden también proyectarse en acciones: el deseo de un abrazo; la furia en un grito, la ternura en un beso... Y son las acciones las que generan que dos personas se encuentren y de esos encuentros surjan consecuencias, que puede ser por ejemplo unas relación de pareja, una pelea en la calle, un amistad de años...
Las emociones del otro pueden sentirse. Puede sentirse el amor, el odio, la tristeza o la alegría del otro. Las emociones son por sí mismas señales que se envían hacia el otro y que provocan reacciones: el deseo de acercarse o alejarse; de cuidar; de acompañar.
Y aquí es donde entras tú, pues he sido testigo de tus emociones y de lo que ellas provocan. He sido depositario de tu amor mediante besos y caricias. He sido depositario también de tu alegría con tus palabras y risas. He probado en estos últimos meses a lo que saben tus emociones...
Y lo que hoy me trae aquí y retomando el inicio de esta reflexión es que el sabor de tus emociones hacia mí está cambiando. De forma muy suave pero constante. Y como dije antes, puedo sentir tus emociones y puedo sentir el matiz distinto que están tomando. Su calor se está apagando, su color se está opacando.
Quizás tú no te hayas dado cuenta o no quieras notarlo, pero está pasando. Ya no siento esa mirada que me hacía perder la razón, así como tampoco el tono de voz que se convertía en temblor en mi piel.
Podría incluso decir que siento que quieres alejarte, tomar más distancia de la que anteriormente buscabas conmigo. Que tus suspiros cuando me miras ya no son igual de profundos y tu sonrisa al encontrarme es más corta. Y tus labios ya no están apurados por decir "te quiero" ni veo esa prisa por estar cerca de mi.
Y quizás quieras negarlo pero tus acciones hablan por ti y mi alma y mi corazón pueden descifrar tu verdadero sentir. Pero es difícil ocultar cuando un hielo comienza a derretirse.
Pero todo forma parte de esa constante de la que platiqué al inicio y quizás lo único que deseo saber de ti es que me confirmes si así es o sólo son inventos de mi enamorada alma que simplemente busca no dejar de habitar en el lugar más profundo de tu corazón.

domingo, 17 de abril de 2016

Masticando las horas

Tu distancia es un vacío en mi pecho. Es un dolor constante que no ceja hasta el momento de volverte a ver.
Es estar sumido sólo en tus recuerdos pero recuerdos que no puedo tocar ni oler. Son recuerdos que me mantienen pero que duelen.
Es saber que no hay manera de estar juntos de la manera que quisiera. Es saber que tengo de ti sólo instantes, pero que esos instantes iluminan mi presente. Son rendía de luz que dan otro sentido a mi existir.
Y lo acepto. Acepto tenerte de esa forma pues no se extingue la esperanza de un día poder estar juntos de la manera que anhelo. Que seas mi mujer y yo tu hombre. Que compartamos un proyecto de vida, que durmamos en la misma cama, que tú rostro pueda ser lo primero que me encuentre al abrir los ojos.
Mientras tanto aprendo a manejar este dolor y estos celos que me carcomen por dentro, pero que se convierten en dicha en el momento en que vuelvo a tener tu mirada sobre la mía.
Y la única esperanza de la que me sujeto es que todas estas horas esté yo en tu mente y en tus deseos; en mi egoísmo espero que cuando lo estés amando, cierres los ojos y sea a mí a quien mires y sientas.
Y en tanto el día se agota, tomó fuerza para mantenerme cuerdo en espera de ese momento en que podré mirarte de nuevo, abrazarte sintiendo tu cuerpo y aspirar tu inconfundible aroma...

miércoles, 13 de abril de 2016

Tu llegada

¿Qué hacer cuando encuentras lo que siempre habías estado buscando en una mujer?
¿Qué hacer cuando además te enamoras de esa mujer?
¿Qué más puedes esperar si ella se enamora también de ti?
Y al tocarla sientes temblar el mundo a tu alrededor y al mirarla es como si el universo entero se disolviera ante ti...
Y al escuchar su voz tu cuerpo pierde la calma, tus labios tiemblan y el estómago se hunde en un agujero...
Y cuando la besas todo desaparece y sólo existe ella ante ti...
Y al abrazarla no necesitas nada más que ese contacto...
Y al recostarte a su lado el tiempo pierde dimensión...
Y al estar unido a su cuerpo descubres una nueva faceta de la felicidad...

¿Pero qué hacer si esa mujer perfecta llega en el momento inadecuado?
¿Qué hacer si tú, mujer perfecta, le diste un vuelco a mi vida de tal manera que ya no hay marcha atrás puesto que he dejado de ser el que era antes?

domingo, 3 de abril de 2016

Esta noche de silencio

Tanta distancia es simplemente devastadora. Es sentir que me falta una parte de mí. Es sentirme sin ti.
Ha sido como haber generado un abismo en el centro de mi pecho. Haber roto una esperanza que me mantenía entero.
Esa incertidumbre de no saber cómo será ese volver a estar contigo al vernos de nuevo, de cómo será tu mirada, de si habrá ese cariño que brillaba entre nosotros al mirar tus ojos, de si tu piel se sentirá encendida al sentirme cerca, o si por el contrario seré sólo una presencia cotidiana más.
Me mata este lugar de no saberte... Me lastima no sentirte y no poder encontrar hoy esa confidencia que nos unía...
Y sobre todo, me mata saber que esta noche estarás amándolo como yo quisiera poder amarte. Siento una daga en el pecho que me quema y me lastima.
Y me descubro sintiendo un cariño por ti con el que no sé qué hacer esta noche, pues te extraño y te necesito pero no hallo manera de acercarme a ti o al menos poder escuchar tu voz.
Y tendré que dormir con este hueco de incertidumbre que lleva tu nombre, tu voz y tus labios. Y de mis labios sólo escurre un susurro que dice te amo...

viernes, 11 de marzo de 2016

Just stay!

Hoy quiero que te quedes...
Que en tus mañanas permanezcas junto a mí,
Que tus mañanas sean nuestros.
Que tu risa esté al alcance de mi mano,
Que tus ojos puedan asomarse todas mis mañanas,
Que tu boca esté ahí, para hablarme
y besarme
y susurrarme al oído
Que tus manos calmen mis temblores
Que me rocen y estremezcan
Que me sostengan cuando haga falta,
y me den espacio cuando lo requiera
Que tu calidez me arrope
Que derrita mis días fríos
Y que alimente los días soleados
Quédate en el lugar que tengo para ti
En ese espacio calientito en mi corazón
En la palma de mis manos
En el reflejo de mis ojos
En los sabores de mi boca
En los aromas que me acompañan...
Pero quédate pues hoy ya no me imagino sin ti
Hoy ya no sería el mismo sin tu presencia
Y me gusta el que soy desde tu llegada
Desde que en mi conciencia me robaste la calma...

martes, 22 de enero de 2008

Pen-san-do

He estado pensándola. La pienso a color, con aromas y sabores, y más que pensarla es además sentirla.
He estado pensándola, y al pensarla me acompaña ese dolorcito de atardecer, suavecito pero constante, justo en el espacio entre mi pecho y mi garganta.
He estado pensándola. Con el rostro iluminado con una sonrisa, esa sonrisa que hace que sus ojos sonrían a la par. Esos ojos que al mirarme me transportan..., me transforman.
He estado pensándola..., de cuerpo entero, a veces vestida pero mejor desnuda. Esa desnudez que se adueñó de mi tranquilidad. esa desnudez que a su vez me desnuda el alma y arropa mi espíritu.
He estado pensándola. Beso su recuerdo, la imágen de sus labios, la silueta que dibujo en el aire con mis manos. Manos que necesitan encontrar las suyas.
He estado pensándola aunque a veces quisiera olvidarla. Olvidar que un día su piel, sus ojos, sus labios, su voz, su cabello, sus pecas, sus gemidos, su respirar, su aroma y su pensamiento estuvieron tendidos a mi lado.
Olvidar cómo la miraba dormida, en perfecta desnudez, a diez centímetros de mi piel.
Olvidar cómo la miraba con una sonrisa dibujada en mi rostro y un suspiro cruzando mi pecho.
Pero recuerdo y por ende deduzco que no la he olvidado y así pensándola despido al día y saludo a la vida que se abre ante mí.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Reencuentro.

Tu presencia, desconcierto.
Mi atención, en alerta.
Tu aroma, un aviso.
Tu rostro, más que un gesto.
En mi piel, escalofrío.
El silencio, instante eterno.
Tu silueta, mi pecado.
Tu pecado, mi alimento.
En tu voz, sugerencia.
En tu nombre, el universo.
Mi mirada, paz sedienta.
Un segundo, aprehensión.
En mis brazos, cuerpo ausente.
En tu boca, soledad.
Tu sabor, novedad.
Cercanía, agonía .
Encontrarte, mi extravío.
Piel desnuda, claridad.
Tu sonrisa, desafío.
Mi memoria, obsolescencia.
El presente, renacer.
La distancia, imposible.
En tus ojos, claridad.
Nuestros tiempos, coordinados.
Un encuentro..., despertar.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Transición

Si en este momento me transformara en palabras, sería la redacción de una paradoja.
Si fuese un signo, sería el de una gran interrogación.
Si me convirtiese en camino, sería una intersección. Si geografía, precipicio.
Pero si hoy fuese una persona distinta, sería tú, encontrándote conmigo en este primer beso que bien pudiera ser el último.
Si tú fueses error, irónicamente serías mi mayor acierto, pues mi piel siempre podrá cicatrizarse y prepararse de nuevo para otras caricias. Y prefiero ser el portador de cicatrices que de posibilidades que nunca alcanzaron a dibujarse.
Pues hoy estoy ante la disyuntiva de abrir mi camisa y exponer a tu aliento mi pecho desnudo y que el viento de tu piel me recuerde que estoy vivo para volver a abrir el tesoro que guardo en mi pecho, o por el contrario ignorar que hay otras bocas, nuevos ojos, una nueva piel y con ellos otros sueños..., nuevas historias que comienzan a redactar su prólogo, con la tinta fresca que mis labios dejan escurrir esta noche entre tus poros.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Amnesia

Mi rostro es hoy espejo del júbilo y dolor del mundo.
Mi pecho es el crisol en el que se funden los rezos y gritos de los ausentes y de aquellos cuya voz aún no se extingue.
Mi mirada abarca resplandor y oscuridad y en el camino descubro nuevos colores y diferentes gamas de penumbra.
Mi esperanza es del tamaño de una nuez y mi fe de la extensión de un continente. Mis miedos me inmovilizan y el amor me transforma en llama que purifica.
Quiero detener esta búsqueda de la respuesta que aclare en mí todas las dudas e inquietudes que alargan mis desvelos y a la vez ser explorador de la verdad cuya voz expresa las mentiras escondidas en la historia de la humanidad.
Levanto el vuelo, de antemano sin la guía del destino escrito por los dedos de la eternidad y mi ayer se convierte en el lastre que detiene mi despegue y a la vez me brinda la noción de los que hasta hoy he sido. Me coloco las alas de la inmensidad de las posibilidades de mi ser y me dejo perder en la amnesia de la idea que hasta este día he tenido de mí.
En el espejo roto mi rostro me desconoce y en su resquebrajarse no logro distinguir las lágrimas que se deslizan por mis mejillas y me voy con la idea de haber estado sonriendo con cuya imprensión mi boca se muestra al mundo.
Regresé al mismo lugar mas sin la noción de que así era, por lo que mi conciencia es la de un niño recién nacido, sin imágen de quién es y sin los temores y distorsiones ante el universo que desfila a mi alrededor.
Y es con una sonrisa que cierro los ojos en el lecho del renacimiento que me espera. Duermo para olvidar los últimos residuos de lo que llegué a ser. Mañana despertaré, quizás. Y si lo hago miraré con nuevos ojos para volver a conocer todo lo que mi memoria creía saber. Pues esta noche olvidaré.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Regreso a casa

Es momento de izar velas. Hoy el viento sopla en dirección al lugar que me vio nacer y necesito descansar esta noche en el lecho de mi propia reflexión, pues mañana al despertar habré de quitar la hierba del campo y comenzar a arar para preparar el próximo sembradío, pues con la llegada del otoño me espera la mejor cosecha de esta década.
Me fumo el último cigarrillo y que la brisa del olvido se lleve el humo lejos. La ventana está abierta y mi mirada desafiante hacia el horizonte.

lunes, 3 de diciembre de 2007

De la amistad: Entre lo correcto y lo imperfecto.

Ser tocado por alguien en algún momento de la vida es un evento que adquiere un lugar relevante en la historia personal. Y no me refiero al toque físico de una mano, o al menos no simplemente a eso. Me refiero a ser tocado como algo mucho más complejo, más el concepto de "to be touched" que en el idioma inglés tiene una acepción de mayor profundidad y cercanía a lo que quiero expresar.
Me refiero a ser tocado y ser transformado después de que alguien pasó o mejor dicho, atravesó "por entre" tu vida... Por ponerlo en metáfora es como una geografía que no ha cambiado y sin embargo el paisaje es distinto.
En este caso hablo de mi vida, mi vida que ha sido tocada, sacudida, acariciada y transformada por esa repentina aparición en escena que has escenificado estos últimos meses. Y quizás tú misma no tengas conciencia de lo que tu vida en mi vida ha significado. Quizás no sepas que haberme tocado arrancó capas de mi ser. Quizás no sepas que me quedé expuesto, pero también con la posibilidad de ser vulnerable a experiencias nuevas y percibirme diferente, renovado y más vivo. Expuesto a la locura, pero irónicamente también a lo más genuino en mí. De algún modo y retomando una conocida frase, hacer lo "incorrecto" me permitió, por un instante, haber tocado contigo lo perfecto.
Y bien, ahora que de nuevo permito que la razón regrese a mí, toca redefinir este espacio construido entre tú y yo. Hablo de redefinir pues me interesa mantener un espacio reservado sólo para ti. Quizás no el que había construido en mis fantasías, pero no menos sagrado, ni menos especial. Un espacio en el cual puedas seguir presente,y en el cual pueda cuidarte y seguir tejiendo una historia en el que tu vida y la mía sigan entrelazadas.

Ser amigos..., pero ¿Cómo defino el significado de amistad entre tú y yo?
Intento delinear cómo me vislumbro siendo amigo de ti.
El lugar ya lo tienes. Es inamovible a pesar de los terremotos que puedan sobrevenir o del tiempo que pueda avanzar sobre él.
Ahora, ¿cómo habrá de ser la arquitectura de dicho lugar? Esta es la parte divertida. Descubrir qué entiendes por amistad y qué quiero yo entender por amistad. Es una parte tramposa, lo reconozco, al menos de mi parte.
En mi concepto de amistad contigo espero continuar teniendo la oportunidad de explorarte y llegar a conocer aquellos ángulos de tu historia que aún desconozco. Quiero conocer tu enojo, tu tristeza, tu locura, tus mayores virtudes, tu bondad y tu egoísmo, tus mañas y defectos. Conocerte eufórica y rabiosa, romántica e intolerante, suave e intensa, insoportable y fascinante.
Quiero que igualmente vayas descubriendo lo mejor y lo peor de mí. Que seas testigo sin juicio de mi mayor júbilo y mi peor desazón. De mi mayor luminosidad y más profunda oscuridad.
Deseo ser depositario de tus confidencias, que en nuestro diálogo siempre exista el respeto y en nuestros silencios la comprensión. Brindarte mis brazos en momentos de tristeza y mis oídos en tus triunfos. Ser el lugar en el que puedas recargarte cuando estés cansada y quien te acompañe cuando todos los demás te hayan abandonado. Que tu mirada encuentre en la mía la ternura y la fuerza que la vida te vaya requiriendo.
Quiero que eventualmente, alguna mañana de invierno llegue a sorprendernos dormidos, abrazados y desnudos en un mismo lecho, después de una noche en la que descuidamos los límites, y dejamos que el erotismo y la sensualidad nos sobrepasaran, y que me dejes llevarte el desayuno a la cama y despedirte con un beso de agradecimiento, y que aún después de eso sigas siendo mi mejor amiga...
Abrazarte en cada uno de tus cumpleaños y compartir contigo el mío.
Quiero que seas ese espacio de intimidad en el que pueda compartirte palabras que resulten inconfesables en cualquier otro. El santuario en el que mi risa se sienta libre y despreocupada. Deseo que seas el puerto al cual llegar cuando la desesperanza abata mis velas, así como el sol que me ilumine cuando los días nublados meroden mi amanecer.
Edificar un refugio al cual poder regresar a pesar de haber atravesado por disgustos o sufrido distanciamiento y en el que nunca falte una palabra amable o una inesperada broma y sobre todo el sitio para todas las posibles sonrisas. Donde haya lugar para lo insulso así como para lo sagrado.Saber que tú estarás ahí y que yo estaré también para ti y que siempre habrá una frase disponible que nos permita corregir el rumbo cuando estemos confundidos.
Espero que un día el tiempo nos sorprenda tomados de la mano caminando una tarde por los viveros, escuchándote con ternura y paciencia acerca del pasado, de los errores y aciertos que cometiste, así como compartiéndote los cometidos por mí y que me bendigas por haberte acompañado al paso de los años, pues has podido darte cuenta de que yo también logré "tocarte" y transformarte aún y cuando algún día pretendiste ignorarlo. Porque en mí, tu ya has sido bendecida.
Ahora dime, ¿cuál es el concepto de amistad por el cual deseas navegar conmigo?
P.D. Por cierto, nunca te he dado las gracias de mi pastel el día de cumpleaños... Gracias.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Distancias

Sacado del diccionario, distancia significa "Intervalo o espacio de lugar o tiempo que media entre dos cosas o sucesos".

Por supuesto no te considero ni cosa ni suceso, pero el intervalo o espacio de lugar y tiempo sin lugar a dudas media entre nosotros en esta noche de diciembre.

Podria también definir la distancia en términos más coloquiales como ese dolorcito en el pecho cuando pienso en ti y sé que no puedo tenerte aquí conmigo, o como la certeza de amarte y de saberme amado por ti pero en un espacio en el que no te encuentro, o como esas ganas de abrazarte y no soltarte pero que mis brazos se hallan vacíos e incompletos, o como ese deseo no satisfecho de tener tu cuerpo desnudo en una noche en la que sólo quisera llenarme de todo tu ser.

En fin, la distancia de ti tiene diferentes acepciones pero el sentimiento siempre será muy claro, el de una tristeza seca en mis ojos, mi garganta, mi pecho y mis brazos...

y todo esto sólo para decirte que hoy te extraño y que no sé qué hacer con ello.

jueves, 29 de noviembre de 2007

En Reconstrucción.

Estoy en reconstrucción. Búscandome entre los restos de lo que quedó, pues aún mi alma se encuentra perdida entre los escombros.

martes, 20 de noviembre de 2007

Lo tuyo y lo mío.

Mi mano en tu mejilla
la otra en tu costado
mi costado arañado por tus uñas
tus pechos acariciados por mi deseo
tu deseo en mi boca
mi abdomen en la tuya
Tus labios en mi espalda
en la tuya mi sudor
Mi mirada en tus ojos
los tuyos en mi excitación
Mis dientes en tu cuello
y lamiendo el mío tu lengua
la mía entrando en tu oreja
Entre tu humedad mis dedos
mi ansiedad entre los tuyos
y tu gemido en la quietud
Mi cadera entre la tuya
Tus manos en mis hombros
Mi inconsciencia en tu conciencia
tu inconsciencia en mi locura
Mi sexo en tu edén
el tuyo en mi paraíso
Mi éxtasis en tu respiración
en mis gritos tu orgasmo
Tu silencio en mi sonrisa
en la tuya un beso tierno
y alrededor de ambos
la quietud de esta noche
que no pertenece a nadie.

domingo, 18 de noviembre de 2007

La caída del muro.

Ayer la vi asomarse. Fue una mirada furtiva y breve, una mirada calladita. Pero su ojos se posaron en este espacio mio por vez primera. Al verse sorprendida su rostro se tornó del mismo color que el del atardecer descansando en aquel momento a sus espaldas. Y no logré distinguir si en sus labios fue una sonrisa o una mueca la que se dibujó.
En aquel momento me encontró de pie al centro de la habitación, con el torso y los pies desnudos, y el pudor con la guardia baja, reconociendo en el espejo el mapa de mi historia.
Hoy me encuentro de nuevo al centro de la habitación, pero mi desnudez es hoy absoluta pues tengo la confianza que vuelva a asomarse a mi espacio, pero en esta ocasión espero que su rubor venga acompañado de deseo. He preparado mi cuerpo para su llegada, el territorio está listo anticipando el recorrido de sus manos por mi geografía. Pero sobre todo he reservado el lugar en el que habrá de descansar su sonrisa, el hueco en el que guardaré la primera palabra de amor que su boca pronuncie y un recipiente para verter en él el suspiro que su cuerpo deje escapar al primer contacto con mi piel.
He preparado este encuentro con toda la historia que el día de ayer repasé ante el espejo. En mis brazos habrá de encontrar el silencio que necesita así como el alivio anhelado. Mis manos serán una guarida para sus lágrimas así como el espacio en que sus risas podrán desparramarse y sus labios podrán refugiarse.
Y en el umbral de la puerta puedo ver su silueta vestida de una primavera que habrá de marcar el final de mi invierno. Mi deshielo será alimento para todo el renacimiento de un nuevo relato que la brisa comienza a escribir al colarse entre su cabello.
Su mirada no es hoy furtiva ni breve... Es un mirar profundo con tono de ámbar y envuelta en curiosidad. Hoy distingo una sonrisa franca y perfectamente delineada en sus labios cuya carnosidad de carmín anticipo ya sobre los mios. Y mi desnudez hoy habrá de arroparse entre la piel color de otoño que comienza a llenar de un nuevo aroma el otrora espacio vacío cuyo centro ayer yo cubría de pie.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Madrugada sin desenlace.

Hoy la noche me sabe a tristeza, me sabe a su ausencia. A una falta de un estar que aún no logro definir, pues aún no tengo cierto hasta dónde deseo llegar, así como desconozco hasta dónde he llegado en ese espacio de su conciencia..

Me siento de una forma que no me gusta estar. Pienso en ella y pienso acerca de lo que hay entre los dos. Algo efímero, abrstracto incluso. Y más efímero aún pues en este momento desconozco su pensar y su sentir con respecto a mí. Intuyo una lejanía que se va pronunciando. Una lejanía que ha sido el tenor de estos últimos meses. Pero la sensación es cercana, pues está aquí en mi pecho. Me duele en el rostro y en las manos... Y ella, lejos.

¿Qué es lo que existe entre los dos? ¿Cómo llamar a estos breves momentos de haber estado en un estado de éxtasis a su lado? ¿Cómo nombro a este sentir que se despierta ante su falta de presencia en momentos que quisiera llenar con su sonrisa, su rostro, su cuerpo, su voz ? ¿Cómo defino este deseo de sentirla junto a mí y olerla y tomar su mano mientras la noche va tomando mis sueños? ¿Cómo traduzco aquel en quien me convierto cuando estoy a su lado?

Preguntas sin respuesta, o al menos sin aproximaciones aceptables en esta noche. Noche que se va transformando en madrugada y que en ésta percibo el espacio vacío que no logro llenar a no ser que tuviera en estos momentos la sensualidad que estará derrochando esta noche a la distancia...

lunes, 12 de noviembre de 2007

Entre la medianoche y el mar,

Con el correr de las últimas horas me he descubierto en lugares distintos. Es una nueva geografía de lugares comunes. Mi cambio no podrías verlo en un mapa. No podrías percibirlo si me mirases desde la misma ventana desde la que ayer volteaste la mirada, pues me hallarías de pie en el mismo lugar que ayer mi soñar deshojaba. Pero esta nueva geografía podrías percibirla si me mirases de frente, cerquita y despacio.
Hallarías que la disposición de mi mundo es hoy diferente. Podrías descubrirlo si escudriñaras mis ojos, pues en ellos está presente una profundidad antes no evidente. Y es que hoy mis ojos miran el mar al que mi imaginación te ha llevado. Ese mar en que te he raptado, para imaginarme por un instante que tu vida corre paralela a la mía, que mis aguas nadan ente las tuyas, que no hay distancias ni diferencias; que te acaricio con la arena que mi oleaje lleva hasta tu playa, que en tu playa soy recibido y te beso y te lamo, te acaricio y me dejo absorver por cada poro de tu piel que descansa sedienta aguardando la humedad de mi cuerpo.
Mi geografía ha cambiado pues te he tenido una noche completa conmigo, cubriendote con el cielo de mi deseo, con la suavidad de mi ternura, con la ansiedad de esta espera que se ha hecho eterna...

domingo, 11 de noviembre de 2007

De tu belleza.

Me desperté, envuelto de desnudez e inundado por tu recuerdo, atando aquellos trozos de sueño resultado del naufragio de mi despertar.
Repasé las posibilidades de tu ausencia y tu presencia. De la primera, la esencia perdida que quiero explorar y descubrir. De tu presencia, lo breves tesoros acumuladosque voy guradando en el bolsillo con tu nombre.
Es en mi bolsillo donde cargo el rostro de tu belleza, formado por los momentos, palabras, olores, fantasías y rastros de piel y saliva que has dejado clavados en mi ser. La belleza tiene nombre y rostro..., y siempre tienen sabor a ti.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Espacios que si y que no

El concepto de espacio es sólo una idea, inclusive una fantasía.
Existen espacios entre tú y yo. Los hay insalvables, los hay complicados, los hay imaginarios.
Espacios de distancia, los hay, pero podrían ser fácilmente salvables si tan sólo decidiera ir hacia donde tú estas. Mero formalismo. Espacio que puede disolverse.
Espacios de tiempo... Aquí comienzan a surgir las dificultades. Falta de sincronicidad. Tiempos que no coinciden y que si lo hacen, son sólo breves instantes de encuentro. Cachitos de tiempo que se convierten en pequeños pedazos de recuerdo que voy completando con trozos de imaginación, con trozos vividos en mi cuerpo y mi mente, pero fuera de tu espacio...
Espacios de intimidad. Son estos los que más ansío. Y que cuando han aparecido han bastado para llenar la inmensidad... Ironía es que un instante llene a la inmensidad, quizás uno no sea instante o el otro inmensidad. Todo es relativo, pues al final es el significado y no el hecho lo que trasciende en la conciencia. y hoy te significo como la inmensidad de instantes acumulados y pegados por toda la extensión de mi piel; inundando el área que mi alma ocupa; llenando el silencio que mi mente no logra alcanzar ante la presencia de tu ser.
El espacio es, como te dije al principio, sólo una idea. Hoy estás aquí simplemente porque te estoy pensando, porque aspiro tu aroma de tan sólo remembrarlo, porque en mis manos la memoria de tu piel se vuelve a hacer patente. No hay espacio entre tú y yo aunque lejana te encuentres. Y sin embargo el espacio está presente..., pues no estás aquí.

jueves, 9 de marzo de 2006

En escena

Vaya desenlace, que al final es sólo parte de una historia más amplia, pues en realidad no hay desenlaces sino sólo enlaces de momentos pasados con aquellos por venir.
La vida hay días que me pesa y quisiera pensar en desenlaces..., en otros puedo ver y confiar y sólo fluir mientras voy hilando continuaciones de mi propia historia.
Quisiera hoy hacer una pausa, oh ingenua intención la mía..., hoy quisera pedirle a la vida hacer un alto, sentarme al borde de la vereda y tomar un respiro y dejar que otras vidas continuén en su andar psicótico y errático y sólo ser espectador de andares ajenos.
Y ahora que lo menciono viene a mí la pregunta: ¿quién será el espectador de mi vida?